?i las temperaturas rozando los cero grados desanimaron a los vecinos de A Rúa dispuestos a contemplar automóviles con historia. La cuarta edición del Rally de Clásicos Deportivos recaló en la villa, con sesenta vehículos que hicieron las delicias de grandes y pequeños por su vistosidad, por el rugido de sus motores y el sueño de que fueron pilotados hace más de veinticinco años en pruebas de competición. La llegada al campo cerrado de Doctor Vila se retrasó al surgir algunos problemas en el Alto do Poio, ya que la comitiva partió desde Sarria. Tras la comida en la Casa da Xuventude, los participantes partieron a las cinco de la tarde con destino a A Gudiña. Se decidió cambiar el itinerario inicial por la presencia de nieve y hielo en Valdín. Coches que llegaron procedentes de toda España y Portugal.