Las pinturas que «invaden» los templos

OURENSE

Los trabajos de restauración y algunos incendios registrados en los templos ourensano están sacando a la luz obras de arte que permanecían ocultas por los retablos o por los encalados

14 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La provincia de Ourense atesora el segundo conjunto patrimonial más importante del Estado. Una realidad ésta que está en continua reinterpretación y revisión a tenor de los estudios e investigaciones que se desarrollan en los últimos años. En algunos casos hasta la desgracia o la fatalidad contribuyen a ese trabajo, como demuestra el hecho de las pinturas históricas que se están descubriendo en algunas iglesias a raíz de los incendios registrados en las últimas semanas o al retirar retablos que amenazan ruina o que necesitan ser restaurados. «Descubrimientos» Los incendios registrados en los últimos meses en varias iglesias de la provincia han dejado al descubierto pinturas murales de las que no se tenía conocimiento, caso de Vilela -del siglo XVI-, o que estaban relegadas a un segundo plano y que ahora ocuparán un papel relevante como elemento decorativo principal de la iglesia, caso de Santo Tomé de Maside Vello. La existencia de estas pinturas en las iglesias ourensanas no es una sorpresa para Miguel Ángel González García, canónigo archivero de la catedral de Ourense y el mayor especialista en el arte religioso de la provincia. Según González García «tenemos la seguridad, con una certeza del 98%, que las iglesias anteriores al siglo XVI -o por lo menos con las capillas mayores anteriores al siglo XVI- todas ellas tienen pinturas murales». La explicación es sencilla: «porque el uso, antes de los retablos, era llenar de iconografía la iglesia». Por lo que respecta a la tipología de esta manifestación artística religiosa en la provincia de Ourense «hay pinturas medievales y también las hay renacentistas o manieristas. En el caso de las pinturas barrocas éstas ya nunca estuvieron cubiertas pro retablos sino que eran como un añadido a un retablo -por ejemplo el caso de Porqueira-». Ya recuperadas Con la «moda» de poner retablos en las iglesias las pinturas desaparecen o, en algunos casos, son cubiertas con la cal con que se pintan las iglesias «casi siempre por razones de salubridad». En algunos casos la Iglesia, o particulares, ya han actuado sobre las pinturas murales descubiertas en algunas iglesias para darles nueva vida. Las de la capilla del monasterio de Xagoaza, propiedad de Cedie, las del santuario de As Ermitas (O Bolo), las aparecidas en Seoane de Oleiros (Allariz) o las existentes en Santa Comba de Bande son algunos de los ejemplos.