Ourense grita ¡Nunca Máis!

La Voz C.A. | OURENSE

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Centenares de personas se aglutinaron en la subdelegación del gobierno en apoyo a las poblaciones costeras El Comité en Defansa del Monte Gallego organizó una concentración

03 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los ourensanos respondieron en mayor medida de lo que la organización esperaba. Salieron ayer a la calle, en un número cercano al millar para dejar constancia de que la costa, aunque no lo parezca, no está tan lejos y que los que afecta al medio ambiente, afecta a la humanidad. Bajo esa consigna recorrieron desde la subdelegación del gobierno hasta la praza mayor, la rúa do Paseo, para ir reuniendo en su caminar a muchos ourensanos que de forma espóntanea se unieron en el camino. Muchas consignas, gritos y cánticos en contra de la política de la Xunta y del Gobierno central en torno a la resolución de la catástrofe. Los paseantes que veían discurrir lo que en un primer momento era una concentración y pasó a ser una manifestación, por la cantidad de gente que participó, miraban asombrados y sonrientes su paso y más de uno, comentó, que si no fuera porque estaba trabajando se uniría al grupo.. «Mareas negras, nunca máis», «más pesqueiros e menos petroleiros», «pajaritos pio pio, Fraga pum pum», «Aznar co bigote, limpa o chapapote», o «incompetentes, dimisión», fueron algunas de las consignas que se corearon durante todo el recorrido. Al frente de la manifestación un lema que quería que no se olvidaran otras catástrofes medioambientales que afectan a Galicia como los incendios forestales, la incineración de residuos o la destrucción medioambiental en general. y acompañando a todos estos lemas las palabras «Nunca Maís» y la bandera de Galicia de luto. Improvisados poetas fueron dando paso a las consignas pero tampoco faltó el poeta de la calle aquel que aprovecha las aglomeraciones para repartir su último trabajo, ese que lleva por título «Pesadelo». Y es que ayer en Ourense, niños, mayores, adolescentes y también poetas unieron sus voces para pregonar a los cuatro vientos que ellos no van a quedarse de brazos cruzados ni en sus casas cuando se ataca frontalmente uno de lo bienes más preciados de la humanidad, la tierra.