Los arquitectos están redactando un segundo proyecto porque el primero suponía una inversión elevada Los comerciantes esperan conseguir amplias ayudas económicas de Industria
02 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El proyecto de reforma de la Plaza de Abastos de Ourense lleva camino de convertirse en la obra del Escorial. Desde hace dos años está ultimado un plan para el lavado de cara y modernización de un recinto que ahora tendrá que seguir esperando para su remodelación. Varios son los motivos que están retrasando que el mercado más importante de la capital ourensana ofrezca mejor servicio a los clientes, pero el principal, según ponen de manifiesto los propios comerciantes, es que aquel primer proyecto era demasiado caro y ahora, después de tanto tiempo, habrá que rehacerlo para adaptarlo al coste más reducido y a un desarrollo más parcelado. «Teníamos un proyecto que nos parecía muy bien a todos, pero el problema es el dinero». afirma José Carrillo, presidente de la asociación de comerciales de la Plaza de Abastos. Aurelio Gómez Villar, concejal de comercio, lo dice mucho más claro. «Se hizo un proyecto de viabilidad económica del anteproyecto redactado por los comerciantes y resultó que se trataba de una iniciativa demasiado costosa y muy amplia», concreta. Más de doce millones de euros, entonces eran casi dos mil millones de pesetas, era el presupuesto sobre el cual giraba aquel primer proyecto, diseñado por la arquitecta ourensana María Jesús Castelo, en el que se preveía la construcción de un nuevo edificio, adyacente al actual diseñado por Ramón Conde, en el que se integrarían todos los puestos exteriores, la zona conocida como O Rianxo. También estaba prevista la remodelación interna del inmueble actual, cuyo exterior sería respetado en su totalidad, pero no así su interior, que quedaría con una mejor disposición de todos los espacios y puesto de venta que en él se encuentran. Una vez finalizado, aquel proyecto fue aprobado por los comerciantes, quienes en un primer momento ya dieron el visto bueno. Incluso se preveía solicitar ayudas económicas a las Consellería de Industria. Hoy, casi dos años después de aquellos primeros pasos, tanto desde la concejalía de comercio del Concello de Ourense como desde los propios comerciantes del recinto, se espera con ansiedad la llegada de ese segundo proyecto porque por ambas partes se considera que la reforma del principal recinto de mercado de la capital ourensana constituye toda una necesidad. Ya no sólo para los propietarios de los negocios, que desde hace años asumen ellos mismos la gestión del recinto, sino para los ourensanos, a los cuales se pretende dar y mejor y más cómodo servicio.