La asociación Aspace estudia denunciar al delegado de Educación por no contratar a los cuidadores Veinte mil niños acudieron ayer a clase en un día marcado por la toma de contacto
10 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Nervios, llantos y despedidas. Las primeras horas de la vuelta a las aulas obligaron ayer a madrugar a poco menos de veinte mil niños ourensanos de entre tres y doce años. Para muchos era simplemente el fin de dos cortos meses de vacaciones, mientras que para otros era algo mucho más transcendental. Se trataba del primer día de su vida sin sus padres, y eso no es cualquier cosa. Tanto los centros públicos como los privados tomaron el primer día de clase como una primera toma de contacto entre alumno y profesor. La unión con los libros de texto se retrasa hasta hoy, y durante algunas horas los alumnos tuvieron tiempo de asimilar lo que les espera durante los próximos nueve meses. El comienzo del curso en los niveles de educación infantil y primaria afectó según datos de matrícula, a un total de 19.996 alumnos, de los cuales casi dos mil se incorporaron por primera vez a las aulas. Enseñanza privada Aunque se trata de una cifra menor que la de otros años, la reducción ha afectado sobre todo a los centros públicos, ya que la enseñanza privada y concertada controla este curso a cerca de 7.000 alumnos, lo que supone algo más del 30% del total. La inexistencia de comedores en los centros públicos y la falta de transporte escolar para los alumnos de tres años, fueron en el día de ayer los aspectos más criticados por los sindicatos de enseñanza. Paco Magide, de CC OO, destacaba que esto provoca que «moitos nenos e nenas de tres anos, sobre todo no medio rural, sigan sen estar escolarizados».