El aprendiz de Fraga

OURENSE

El delegado de Educación intentó conocer en poco más de seis horas catorce colegios de la comarca de Verín Juguetes, mesas, sillas y pizarras sustituyeron ayer al mobiliario de oficina de la delegación de Educación. Felipe Ferreiro dejó por unas horas su despacho para pasar al «trabajo de campo» y conocer en qué situación están los centros educativos de la comarca de Verín. Desde muy temprano, comenzó una fugaz visita por los colegios e institutos, recordando en algún momento a Manuel Fraga en su visita por los ministerios. Le esperaba una apretada agenda, pero Ferreiro cumplió el horario. El primer examen, aprobado.

14 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Tomó buena nota de todas las demandas de los directores de centros escolares de la comarca de Verín el delegado de Educación. Reparaciones de suelos, arreglos en los techos, mejora del entorno. Todos aprovecharon la visita de Ferreiro -algunos le preguntaron, al ver su premura, si aquello era la visita del médico-, para mostrar sus quejas. «Imos estudiar o tema e a ver se se pode facer este verán», contestaba un dispuesto delegado que ayer recordó con algo de añoranza sus tiempos de profesor. Aunque la apretada agenda no le permitió visitar muchas aulas, fueron los estudiantes más pequeños, de las escuelas unitarias y los colegios de infantil y primaria, los que pudieron conocerle personalmente. Así, los pequeños de centros como el de Oímbra o el Princesa de España, contestaban con rubor cuando Ferreiro les preguntaba «¿Como te chamas?» ó «¿que tal se porta a profesora?». del entorno. Todos aprovecharon la visita de Ferreiro -algunos le preguntaron, al ver su premura, si aquello era la visita del médico-, para mostrar sus quejas. «Imos estudiar o tema e a ver se se pode facer este verán», contestaba un dispuesto delegado que ayer recordó con algo de añoranza sus tiempos de profesor. Aunque la apretada agenda no le permitió visitar muchas aulas, fueron los estudiantes más pequeños, de las escuelas unitarias y los colegios de infantil y primaria, los que pudieron conocerle personalmente. Así, los pequeños de centros como el de Oímbra o el Princesa de España, contestaban con rubor cuando Ferreiro les preguntaba «¿Como te chamas?» ó «¿que tal se porta a profesora?».