Los socialistas de Ribadavia culparon, durante el pleno del pasado jueves, a la Xunta de Galicia de las irregularidades que se están cometiendo en la construcción y accesos de la estación de autobuses de Ribadavia. Miguel Fidalgo aseguró que lo más grave no es que no exista licencia sino: «Que todavía non estén resoltos os problema dos accesos e da regulación do servicio». Por su parte, el alcalde, José Pérez Iglesias, reconoció que desde el concello se había exigido en numerosas ocasiones un informe a la empresa encargada de la construcción de la estación sin que por el momento se hubiera obtenido ninguna respuesta. Fidalgo Areda indicó que no se podía hacer responsable a una empresa por algo que compete a la Xunta. «Legalizala situación antes de que se poña un ladrillo é obrigación da Xunta de Galicia», subrayó el portavoz socialista. «¿Cando se vai a normaliza-la situación?», fue la pregunta lanzada por Fidalgo Areda y a la que José Pérez Iglesias no supo dar respuesta.