El proyecto de reforma de Curros Enríquez está condicionado por el propio ancho de la calle, que se inicia en el cruce de Conde Vallellano con ocho metros y medio y concluye en el cruce de Cuatro Caminos con algo más de once. De ahí que en el primer tramo, desde el inicio de la calle hasta la praza, se supriman como zona de aparcamiento uno de los lados de la rúa, una decisión determinada por el ensanche de las aceras, mientras que desde la praza de San Ramón hasta el final se mantendrá. En este segundo tramo el anteproyecto recoge la ampliación de las aceras en ambos laterales hasta los dos metros de ancho y se permitirá el estacionamiento de vehículos en los dos lados de la calle, mientras que el carril de circulación seguirá teniendo los tres metros y medio de ancho. El regidor municipal de O Carballiño, Pachi Vázquez, destacó la importancia de esta obra, que deben decidir los vecinos de Curros Enríquez al recordar :«É unha das principais rúas comerciais da vila».