El presidente de la Asociación Galega de Pizarristas, Santiago Vázquez León, destacó la receptividad hallada en Manuel Cabezas: «En el plan de urbanismo ourensano la pizarra está bien tratada, pero le hemos expuesto nuestra preocupación por la situación que existe en otras zonas». Matizó Vázquez León que «no queremos un trato preferente, simplemente que no se nos perjudique». «Es un producto natural, con unas importantes características técnicas, pero sobre todo es el producto gallego por excelencia», apuntó. El sector comprende las prohibiciones en zonas de valor arquitectónico, como cascos antiguos, «pero no en aquellas de expansión». Los empresarios continuarán sus gestiones, acercándose a los concellos para concienciar a sus responsables políticos. Pero también a sus responsables técnicos. «Tendremos que hacer campañas específicas con los arquitectos, ya que ellos son los que elaboran los planes de urbanismo», adelanta Santiago Vázquez. Fuera de Galicia, las restricciones afectan a zonas como la costa catalana -San Cugat- o la sierra madrileña -Villanueva de la Cañada.