El incumplimiento de la normativa de tráfico en Ribadavia repercute en el párking subterráneo Los vecinos de Ribadavia siguen utilizando el casco histórico para dejar sus vehículos. A pesar de que existe cada vez un menor número de coches, la campaña informativa sobre la posible sanción que se impondrá a los que allí estacionen no ha funcionado en demasía. El perjudicado parece ser el párking. Desde Gestima, empresa que presta el servicio, se asegura que la ocupación es demasiado baja. Por su parte, los vecinos tienen opiniones dispares relativas a la normativa de tráfico.
09 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La opinión sobre la idoneidad o no de convertir el casco en una zona reservada a los peatones ha suscitado diversas opiniones por parte de los vecinos y comerciantes de la zona. Unos indican que la normativa beneficiará únicamente a los visitantes, ya que ellos no podrán estacionar sus vehículos cerca de sus viviendas. Otros, creen que repercutirá positivamente en el turismo y en todos los vecinos de Ribadavia: «En verano los niños podrán jugar en las calles sin peligro y los visitantes disfrutar del casco antiguo sin la necesidad de estar pendientes de los coches». También existe disparidad de criterios en la existencia o no de zonas de aparcamiento en la villa. Algunos apuntan que hay pocos lugares en donde aparcar debido a la existencia de numerosas líneas amarillas y otros que son muchos los lugares para estacionar el coche y que hay vecinos que no las respetan, dejando el vehículo días y días mal aparcado sin que el concello haga nada al respecto. Gestima S.L. La empresa encargada de gestionar el párking de Ribadavia también está sufriendo la situación del tráfico. El encargado, Maximino Areán, asegura que la ocupación es bastante baja y que esta situación puede venir motivada, entre otras cosas, por el incumplimiento de la ordenanza que prohíbe aparcar en el casco histórico. A pesar de que existen algunas empresas que ofrecen vales gratuitos por la compra para el párking, esta iniciativa parece no solucionar el problema. Según Maximino Areán la época navideña ha sido la única positiva, en cuanto a la ocupación de este aparcamiento, pero reconoce que desde su apertura, el pasado 10 de julio, han sido pocos los vecinos que han optado por dejar sus vehículos en él. «Es lógico que nos afecte que no se haga cumplir todavía la ordenanza y que por el momento no se penalice el aparcamiento en el casco, pero suponemos que el concello tomará pronto una medida», afirma.