Gobernar al margen de las siglas

Javier Benito
JAVIER BENITO O BARCO

OURENSE

El año arranca con desavenencias políticas en Manzaneda mientras planea una moción de censura sobre Viana El cariño y la voluntad de servicio a los convecinos no entiende de siglas ni de ideologías. Un socorrido argumento que posibilitó combinaciones políticas de todo tipo en los concellos de la provincia durante este mandato. Un afán que en algunos casos se convierte en interés por acumular alguna alcaldía más para el partido. La caja de los truenos se destapó de nuevo en este arranque del año. Cuando todos parecíamos más preocupados por manejar la calculadora de los euros tenemos que hacer cábalas sobre el futuro gobierno en municipios como Viana, Manzaneda o Verea. En otros, la situación se tranquilizó tras un movido 2001.

05 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Kilómetros, muchos kilómetros y muchas llamadas telefónicas. Fueron las primeras consecuencias de un arranque del año con movimientos en el tablero de la política provincial. El primero en mover ficha fue el portavoz municipal del PP en Viana. Neftalí Prieto presentó su dimisión. Abría de nuevo la puerta a una entente de populares e independientes, los hijos pródigos enfrentados con el ex-portavoz. Una negociación donde hasta el BNG está dispuesto a tener voz. Por el momento las piezas están pendientes de moverse. El «rey», el socialista Sergio González, se mantiene al frente de sus escasas piezas tras fracasar el acuerdo de investidura con BNG y VIA. Gobierna sin margen de maniobra. Ni para aprobar el presupuesto de 2001 tuvo apoyos. No teme una moción de censura, quizás porque sonó ya en varias ocasiones. En Manzaneda se vive un claro ejemplo de pacto antisiglas. El PP logró que el único edil socialista entrase en el gobierno. A cambio debían ejecutarse obras que aún están pendientes. La oposición -DG y UO- decidió lanzar ofensiva a dos bandas: «rey» y «reina» eran tocados. Ni José Hervella (PP) está dispuesto a someterse a una moción de confianza y buscar apoyo de la oposición ni Luis Dopazo (PSOE) pedirá su voto para alzarse con la alcaldía. Eso sí, la propuesta reactivó un matrimonio que estaba en estado de hibernación.