JESÚS MANUEL GARCÍA EL CAPITEL
28 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La transparencia de la arquitectura gótica fascinó al abad Suger en San Denis. La idea de Dios como luz viene de antiguo, desde Egipto hasta el platónico sol de las ideas. La catedral ourensana no es ajena a la importancia de la luz a pesar de ser una fábrica románica de transición. Sobre tan espeso edificio el siglo XVI le puso un cimborrio octogonal -alegoría del alma como estado entre el cuadrado (cuerpo humano) y el círculo (divinidad)-, al que traspasa la luz como metáfora de una fuerza superior que enciende el centro misterioso del eje axial de la catedral medieval, que fue y es «espejo del mundo».