La Audiencia y el Tribunal Superior de Galicia aún deberán pronunciarse sobre la legalidad de las termas Mes y medio después de la inauguración de los baños termales de A Chavasqueira, que se produjo en plena campaña electoral, un juzgado de Ourense ha dado la razón al gobierno municipal en el pleito sobre la propiedad de la antigua construcción de captación y recogida de aguas. La legalidad de la actuación municipal sigue, de todos modos, en el aire. Al margen de que esta primera sentencia sea revisada por la Audiencia de Ourense, tras la formalización del correspondiente recurso de apelación, falta también que el Tribunal Superior resuelva un contencioso-administrativo sobre el área de protección balnearia.
13 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El litigio de A Chavasqueira tiene su origen en la reclamación de una pareja de emigrantes, Francisco Fernández y María del Carmen Fernández, titulares de los terrenos donde en su día estuvieron situados los baños de As Caldas, con un edificio de tres plantas. La finca, de acuerdo con la inscripción oficial del Registro de la Propiedad, incluye bienes y derechos, civiles y administrativos, entre los que, según resaltan los demandantes, se cuentan los relativos a los manantiales de aguas medicinales que nacen detro o fuera de la finca, la pequeña construcción de captación y recogida de aguas situada a unos setecientos metros del desaparecido balneario, juntamente con los derechos que son consecuencia del señalamiento del perímetro de protección balnearia oficializado por Real Orden de 21 de enero de 1931. La iniciativa municipal que condujo a la creación y puesta en servicio de unas instalaciones termales, a cielo abierto y de estilo japonés en una zona próxima a la finca de estos dos particulares los llevó a plantear un doble pleito. Por un lado, sobre la propiedad de esa construcción, en el juzgado número 6 de Ourense, al amparo de la legislación hipotecaria; por otro, en la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Galicia, para reclamar los supuestos derechos de aprovechamiento de la zona de protección balnearia, que se verían vulnerados por la explotación de las termas de A Chavasqueira, que se inauguró y está funcionando sin que la justicia haya zanjado estas reclamaciones.