Hora bruja en O Ribeiro

CARMEN PARADELA RIBADAVIA

OURENSE

El colectivo Ribadavia Activa.T organizó una Noite Meiga en la que se volcó toda la villa Diez y media de la noche. Puntualidad británica en el momento de adelantar la hora bruja por excelencia en Ribadavia. Meigas, feiticeiros, la Santa Inquisición con hereje incluido y quema de la bruja. Música, cuentacuentos y queimada con castañas. Todo ello, que no es poco, gracias a la asociación Ribadavia Activa.T

04 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

. El instituto, la rúa Progreso, las prazas de San Martín, García Boente, Maior y Oliveira. El Museo Etnolóxico y las iglesias de Santiago y la Madalena. Toda Ribadavia se embrujó en la madrugada del domingo para celebrar la Noite Meiga. Varias fureon las recomendaciones que el colectivo organizador realizó desde principios de semana: vestir ropa oscura, en caso de no reproducir imágenes de meigas, trasnos, lobishomes, feiticeiros y demos. Infinidad de consejos con un único objetivo «pasalo ben e traer moitos amigos». No cabe duda que la premisa principal se consiguió. Desde las 22.30 horas las brujas tomaron Ribadavia para celebrar su noche y fue numerosa al cantidad de público que no quiso perderse detalle. La oferta, amplia y variada, superó las expectativas. Desde el desfile de los personajes más tenebrosos y noctámbulos de la historia hasta un akelarre de meigas. Pasando antes por la presencia de cantareiras en el Museo o el túnel del terror, para el que en algunos momentos hubo que esperar más de treinta minutos. La Santa Inquisición tampoco quiso perderse esta Noite Meiga y se cebó en un hereje y una bruja que fueron juzgados con todo el rigor, que la noche aumentó y propició. Un éxito.