La trastienda del cine Avenida espera una inyección millonaria para convertirse en sala de exposiciones
05 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Música a todo volumen y grandes pancartas, trajes impecables y hasta un cartel de la película Los tres reyes saludando desde una esquina. Eso es parte de lo que se encontrarán esta tarde, a las siete y media, los pesos pesados del Partido Popular en su llegada al Centro Cultural Avenida. El viejo cine, construido en la década de los cincuenta, se salvó de la piqueta gracias al empeño del ahora de nuevo alcalde, el independiente José Vicente Solarat. Hoy, cuando el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, se baje del coche para dar su primer mitin de esta campaña en la comarca valdeorresa se encontrará con el resultado de esa reforma, que se mantuvo fiel al espíritu del viejo edificio. Se conserva la marquetería, las maderas nobles, los estucados y la elegancia de antaño. Lo que no verá el candidato ni sus acompañantes será la trastienda. Una vivienda, de unos cien metros, que forma parte de la misma propiedad y a la que se accede desde dentro del cine a través de una puerta tapada con un estor blanco. Detrás se esconden algunos escombros, varias viejas butacas olvidadas, un baúl y algún cartel. La reforma pendiente de esta zona supondrá una inversión de unos 180.303 euros (30 millones de pesetas), la misma cifra que el PP había retirado en su día al grupo de gobierno independiente. La idea es convertir la antesala de este viejo piso en un pequeño jardín de bonsais y el resto en una sala de exposiciones que haga también de sede de concejalía de Cultura y que forme parte de un circuito al que se acceda desde el hall. Solarat espera que lleguen subvenciones, mientras aprovechará remanentes para mejorar el sonido.