Tensión en el PP

CRISTINA HUETE

OURENSE

Fraga evita viajar a Ourense por la negativa de Baltar a llevar a Gago en la lista A escasos días del inicio de la campaña electoral, el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, evita asistir mañana a la inauguración de la más emblemática obra de las corporaciones locales presididas por el PP: el Puente del Milenio. La decisión del mandatario gallego no es baladí. Todo parece indicar que obedece al desacuerdo con el presidente provincial por la confección de la lista. Baltar no quiere que Castor Gago repita. Fraga apuesta por él. Cabezas se queda sin la pompa y el boato.

30 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Fraga no viene a Ourense. Molesto. Lo había anunciado, pero cancela la cita en un momento de máxima tensión provocado por la confección de la lista que el PP ourensano presentará a los comicios del próximo mes de octubre. Fraga no vendrá, y todo indica que tiene que ver conque el presidente provincial, José Luis Baltar, se mantiene firme en su decisión de dejar fuera de la lista al ex-conselleiro ourensano Castor Gago. Todo indica, también, que Baltar intentaría presentar una candidatura a la medida de su hijo, José Manuel Baltar Blanco, actual delegado provincial de Agricultura, a quien designó ya en el congreso del pasado año como responsable de acción política del partido en la provincia y de quien ha trascendido la dificultad en las relaciones con su ex conselleiro. Pero ocurre que el dimisionario Gago -cabeza de turco del ejecutivo presidido por Fraga en pleno fragor de la crisis de las vacas locas- contaría con el compromiso del presidente del PP gallego y de la Xunta de continuar, al menos en calidad de diputado, en la nueva legislatura autonómica. De esta forma, se pone de manifiesto el enorme poder, cuando menos de presión -amparado en el granero de votos que para el PP gallego ha resultado ser esta provincia- de José Luis Baltar. Una presión que, en esta ocasión empañará uno de los actos de mayor rentabilidad electoral del PP -la inauguración de la nueva infraestructura- y, de paso, una de las más esperadas comparecencias ante los ourensanos del alcalde, Manuel Cabezas, quien había centrado muchas esperanzas en esta obra.