Los gustos de los que visitan Ourense están cambiando mucho en los últimos tiempos. Si hasta hace poco el turismo monumental era el preferido por el público, en los últimos años se está recogiendo una tendencia que se encamina no sólo a la demanda de turismo termal, algo que se encuentra en periodo de expansión, sino también a la posibilidad de que las vacaciones en la provincia, por muy cortas que sean, sirvan para la práctica de ciertas actividades o deportes que durante el resto del año no se pueden practicar. A esto se le denomina turismo activo y en la oficina municipal de turismo reciben muchas solicitudes para practicarlo. Aunque la oferta de la provincia no es de las mejores, existen varios clubes naúticos, academias de equitación, escuelas de parapente y un largo etcétera que se convierte en atractivo para el turista. Estas variedades de turismo facilitan a su vez que los visitantes no se queden únicamente en la capital, sino que se desplacen a otras comarcas de la provincia donde la oferta, no sólo de este ocio activo, sino también de alojamiento, está siendo cada vez mayor.