El grupo socialista, que ejerce la oposición en Ribadavia con cuatro concelleiros, ofrece una versión diametralmente opuesta del gobierno del Partido Popular con José Pérez Iglesias. Para el ex-alcalde, Miguel Fidalgo, la gestión actual confirma la existencia de un «gobierno de mediocres» que en seis años de trabajo del Partido Popular «reduciron o parque á minima expresión», destacando el abandono de la gestión municipal. Los socialistas consideran que «o pobo nunca estuvo tan sucio e mal cuidado». Esta situación, afirma el PSOE, es fruto de la escasa capacidad del grupo de gobierno que también practica una política oscurantista y «antidemocráta» en un municipio «no que temos o récord de enchufes e ainda din que falta personal». Entre los proyectos que a juicio de la oposición demuestran la escasa capacidad gestora del equipo de Pérez Iglesia destacan el retraso en las obras de la calle Extramuros, los problemas en la estación de autobuses, entre otros. A esta situación añade la oposición socialista los enfrentamientos con los colectivos vecinales como lo taxistas, los grupos ecologistas y entidades deportivas.