La Cámara de Comercio consigue un segundo curso sobre creación de empresas tras ver desbordada la demanda inicial Jóvenes, mujeres y mayores de 45 años son los tres colectivos que encuentran más dificultades para acceder al mercado laboral y, a falta de oportunidades, una salida razonable es crear algo propio. Este es el fin que persigue el programa de generación de ideas que dirigido a menores de 35 años acaba de poner en marcha la Cámara de Comercio de Ourense, financiado por el Fondo Social Europeo, el Instituto de la Juventud y la Fundación Incyde (Instituto Cameral para la Creación y Desarrollo de la Empresa). Jesús Villar, director de proyectos de esta Fundación, guiará con su experiencia y durante los próximos meses a medio centenar de jóvenes de quienes no espera ingeniosos proyectos. Tan sólo una idea viable y predisposición al trabajo.
23 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Medinasidonia (Cádiz). Dos socios, sin recursos, en el umbral de los cincuenta años y con enormes ganas de trabajar. Uno es un magnífico organizador, el otro un gran vendedor. Comenzaron con una vieja furgoneta y una libreta y en el plazo de un año ya facturan trescientos millones de pesetas con una actividad tan simple como la distribución de congelados de caza. Está claro que no es preciso buscar una idea absolutamente novedosa, señala Jesús Villar, empresario riojano que dedica parte de su tiempo a la formación. La experiencia le dice que un 75% de las empresas seleccionadas y que aguantan doce meses, el periodo más difícil, tienen casi asegurada su presencia en el mercado. Y el dinero no es siempre un impedimento. «Es preciso partir de un mínimo suficiente, tener unos recursos propios que, como media, serán de un tercio de la inversión inicial; de lo contrario los intereses te comen». El resto, por bancos o subvenciones «y en este último caso hay que crear empresas porque el negocio es viable y no porque existan ayudas». Los jóvenes tienen ganas de hacer cosas creativas que no ofrece el mercado y, para Jesús Villar, Ourense es un ejemplo. En un primer momento se convocó un único curso con veintidós plazas, pero a la jornada de presentación acudieron cerca de setenta personas. Desde la Cámara de Comercio no se tardó en pedir un segundo programa, concedido sin dilación, y en el que desde el 2 de julio participarán otros veinticinco jóvenes. Todo un aval ya que sólo hay seis programas para España y gran sorpresa por el interés de las ideas, que casi no coinciden. Hasta octubre, los emprendedores seleccionados pasarán por una fase de formación en grupo y después asesoramiento individual. El propio Jesús Villar les completará el proyecto o, si la empresa ya está en marcha, diseñará un plan estratégico. Pero no estarán solos, puesto que tendrán asesoramiento y visitas periódicas.