Xosé Cuiña considera que «é prematuro» saber si la pasarela del Puente del Milenio tiene demasiada pendiente Máquinas, cascos, picos y palas. Así es el paisaje que fue recorriendo ayer el conselleiro de Política Territorial, Xosé Cuiña, en la ciudad de Ourense. Acompañado por el alcalde, Manuel Cabezas, y el presidente de la Diputación, José Luis Baltar, Cuiña vio de primera mano el inicio de los trabajos de la circunvalación, del Puente del Milenio y la recuperación de edificios y calles del Casco Histórico. Firmó, además, un protocolo de colaboración con el ente local para proseguir la labor de restauración de viviendas para jóvenes en la zona antigua de la ciudad. Fue, en definitiva, una mañana muy apretada.
08 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La primera cita se produjo en el inicio de los trabajos de la circunvalación. Cuiña vio de cerca unas obras que se extenderán a lo largo de un año, aproximadamente, y que requieren una inversión de algo más de 500 millones de pesetas. El trecho a crear, que será de dos kilómetros, unirá las carreteras N-120, OU-101 y C-536. Todas estas vías tienen una alta densidad de tráfico, ya que dan acceso al polígono y, hasta ahora, carecían de comunicación entre sí. Tras la visita a varias calles del Casco Vello, Cuiña firmó con el alcalde, Manuel Cabezas, un protocolo de colaboración para la recuperación del contorno de As Burgas. El IGVS invertirá 270 millones de pesetas en la rehabilitación de edificios que se destinarán, prioritariamente, a la gente joven para dinamizar la zona. Las instituciones esperan que este convenio dará como fruto la recuperación de, aproximadamente, 46 viviendas. La pasarela La visita al Puente del Milenio sirvió para saber que la fecha prevista para la finalización de las obras es el 30 de junio. La inauguración tendrá lugar en el mes de julio. El conselleiro de Política Territorial aseguró que «eu non son un técnico» para saber si el grado de inclinación de la polémica pasarela peatonal es el adecuado. «É prematuro para sabelo», dijo, señalando además que «non é obrigatorio pasar por ela, xa que na ponte haberá axeitados espacios para o tránsito peatonal». En lo que sí fue contundente Xosé Cuiña Crespo fue en defender una obra de ingeniería que considera «vanguardista» y sobre la que «non será extraño que recaia algún tipo de premio de arquitectura de carácter internacional». El alcalde de Ourense, por su parte, recordó que la creación del quinto puente sobre el Miño «fue el primer proyecto del que le hablé al conselleiro de Política Territorial, y hoy es una realidad». Cabezas resaltó que la estructura del puente está prácticamente acabada, así como las conexiones con las dos márgenes del río.