La Feria del Libro de Ourense se solidariza con la librería Lagun de San Sebastián, amenazada por ETA «Erase una vez...». Cientos, miles de historias se agolpan en una veintena de casetas dispuestas en fila en la calle del Paseo. Es la Feria del Libro de Ourense y una avioneta así lo anuncia desde el cielo. Allí está Paula Carballeira, que vive del cuento porque es una cuentista, pero también ahora escritora y pregonera. A su lado Pilar Rodríguez, presidenta de los libreros ourensanos, esperanzada con la nueva ubicación de una cita literaria en la que no podía faltar el mensaje de apoyo a los dueños de la librería Lagun, de San Sebastián, donde los libros permanecen cerrados por la dictadura de ETA.
02 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Libreros y editores de toda España han tomado la iniciativa para que la librería Lagun vuelva a abrir sus puertas, aunque sea lejos de la zona vieja, su emplazamiento de siempre. Es la respuesta a las amenazas de ETA y de la Kale Borroka, el recuerdo de Pilar Rodríguez para María Teresa Castells y José Ramón Rekalde, sus propietarios, también homenajeados en la feria de Madrid «como rechazo a toda acción que vaya en contra de la libertad de ideas que se expresan en los libros». La Feria del Libro, la número diecisiete, estrena colaboración con Caixanova y ubicación en el Paseo pero, como ya es habitual, demuestra el interés de los profesionales ourensanos por esta cita: Ourense es la única ciudad gallega donde el número de solicitudes es muy superior al número de plazas. Felipe Ferreiro, delegado de Cultura, reivindica el libro en la era de las tecnologías tras escuchar a una mentireira, a una joven gallega que «vive del cuento». Es Paula Carballeira, «que no colmo da desvergonza e da osadía agora tamén adícome a escribir». ¿Qué hacer con los libros? Leerlos, «porque se adquire cultura» pero también porque hay historias fantásticas de gente «que minte tan ben que parece que son verdade, que minte tan ben que aínda que sabes que non son verdade gustaríanos creer que si». Hace cientos de años, dice Paula, se escribió un cuento «onde están tódolos libros feitos e por facer no mundo»: Las mil y una noches. Es su recomendación para engancharse en los relatos de comienzos extraordinarios, sin películas, sin videojuegos, sin televisión.