Efectos secundarios del día después

REDACCIÓN RIBADAVIA/O BARCO

OURENSE

SANTI M. AMIL

Ribadavia y Leiro mantuvieron ayer carreteras cortadas, siendo necesario el traslado de los vecinos de Lebosende El Avia ha devuelto parte de sus antiguas riberas a su paso por la comarca de O Ribeiro completamente anegadas y con restos del arrastre del agua. Con el temor de que hoy mismo se repitan las inundaciones, el Concello de Ribadavia mantiene su operativo de seguridad, mientras en el municipio vecino de Leiro -concretamente en la localidad de Lebosende- ayer fueron evacuadas doce personas, después de que el agua llegase a sus domicilios. La estela del agua dejaba entrever ayer graves efectos secundarios: carreteras deterioradas, desprendimientos y tuberías tupidas en las cunetas de numerosas carreteras.

22 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El dispositivo de alarma se mantiene en Ribadavia con numerosas carreteras cortadas y zonas anegadas. En el término municipal sigue cerrado al paso el puente de A Veronza, la zona de A Quinza asemeja un lago y la carretera Ribadavia-O Carballiño está cortada en parte del tramo. En la misma situación está la carretera Ribadavia-Arnoia. Mientras, continúan los controles para evitar accidentes de tráfico. Ayer fue necesario evacuar a doce personas de Lebosende, después de que el agua llegase a sus domicilios. En esta misma localidad también se atendió la alarma ante la posibilidad de nuevos desprendimientos en la carretera. Mientras tanto el pabellón y el Centro de Saúde siguen compartiendo sus instalaciones con las aguas del Avia. En este segundo caso, todo está listo para su traslado temporal a la Casa de Cultura por si fuese necesario. El agua también afectó al suministro eléctrico en San Cristovo y A Quinza. El temporal dejó ayer sus secuelas en el oriente ourensano, en especial en Carballeda y O Barco. Las piscinas olímpicas de Sobradelo quedaron sepultadas por el agua. Se trata de la sexta vez en los últimos meses. La carretera que une Valencia do Sil con Petín está cortada al tráfico por desprendimientos. También existen dificultades para circular en el vial de San Vicente (Vilamartín). En Rubiá se produjeron nuevos desprendimientos en la OU-622 en el tramo que va de Robledo a Oulego, donde se circula con dificultad. En Viana do Bolo se reabrió el paso de vehículos en la C-533. En este municipio los vecinos han visto como el embalse alcanzaba la cota más alta. En O Barco la nueva crecida del Sil trajo consigo que se volviesen a repetir las inundaciones de garajes y sótanos en muchos inmuebles cercanos a la margen del río, que llegó a inundar algunas zonas del paseo. También anegó el área recreativa de O Salgueiral y afectó a algunas construcciones de la Playa del Oro.