El Concello ordena la demolición de parte del edificio de la Banca Romero

A. VELLÓN OURENSE

OURENSE

PILI PROL

El mal estado de conservación de las antiguas cocinas del inmueble obligan a su derribo para evitar riesgos El mal estado de conservación del emblemático edificio de la Banca Romero _en la zona histórica de la ciudad_ ha obligado al Concello de Ourense a abrir un expediente de ruina que concluirá con la demolición de parte del inmueble dentro de dos meses. Así lo señalaba ayer el responsable de la oficina del PERI, César Pichel, indicando el derribo será fundamentalmente interior y afectará a la zona donde están ubicadas las antiguas cocinas, ya que el riesgo de desplome se hace cada vez más patente.

11 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El antiguo edificio de la Banca Romero, ubicado en el corazón del Casco Vello de Ourense, tendrá que ser parcialmente derribado para evitar riesgos de desplome. Así lo pone de manifiesto el responsable de la oficina del PERI, César Pichel, indicando que el Concello «ha realizado ya un expediente de ruina y se está procediendo a la contratación de la demolición de parte del inmueble, fundamentalmente en la zona en la que están las antiguas cocinas, que es la que se encuentra más deteriorada». Según las previsiones de los responsables municipales, la demolición del inmueble tendrá lugar dentro de, aproximadamente, dos meses. César Pichel descarta casi completamente, por otro lado, que el Concello pueda adquirir el edificio de la Banca Romero, por el que se interesó inicialmente. La aparición de nuevos particulares que reclaman la propiedad del inmueble ha convertido la negociación entre el Concello y los propietarios «en algo realmente complicado», por lo que el ente local ha decidido abandonar la opción de compra del edificio. César Pichel quiere dejar claro, además, que las últimas sentencias del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia _anulando parcialmente el PERI de Ourense_ poco o nada van a afectar al desarrollo de los trabajos de rehabilitación que se vienen realizando, ya que no anulan ninguna norma general. Como ya dijo el concejal de Urbanismo, Ricardo Campo, César Pichel destaca que las actuaciones criticadas por el alto tribunal ya habían sido descartadas con anterioridad por el propio Concello.