O Ribeiro abre el debate sobre el precio de la uva con el referente de 110 pesetas

EMMA ARAÚJO RIBADAVIA

OURENSE

La reunión de la comisión de seguimiento del contrato homologado, que se celebrará el miércoles, es la primera de la campaña O Ribeiro se acerca con rapidez a la vendimia y también al debate sobre los precios de campaña, en un año en el que expira el actual acuerdo de precios. Este miércoles al mediodía está convocada la reunión de la comisión de seguimiento del contrato homologado para abordar los precios de campaña. El punto de partida inicial, según los datos adelantados por el presidente de la comisión de seguimiento del acuerdo, Carlos Rodríguez, toman como punto de referencia las 110 pesetas por kilo de la uva tipo palomino. Esta cantidad es la misma fijada el pasado año, por lo que se espera al menos un incremento del IPC. La reunión, convocada esta misma semana, se celebrará en la sede actual del Consejo Regulador de O Ribeiro.

08 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El acuerdo de precios para la presente campaña será el asunto principal que se aborde en la reunión del próximo miércoles, aunque también habrá que revisar contratos suscritos por varias bodegas en la campaña anterior. La idea planteada en declaraciones a La Voz por el presidente de la citada comisión, Carlos Rodríguez, a su vez responsable de Xóvenes Agricultores en O Ribeiro, es que para este año, se apliquen como punto de partida los precios fijados el año pasado. Entonces se fijó como media de precio las 110 pesetas para el kilo de palomino, con variables al alza o a la baja en función de la graduación de la uva. Si finalmente se aplica este sistema para fijar el precio de las distintas variedades, la comisión de seguimiento del acuerdo renunciará por segundo año consecutivo a la aplicación de la polémica fórmula matemática de revisión de los precios, que el pasado año arrojaba un resultado que las bodegas incrementaron, con el fin de abastecerse de uva, en un año en el que como en éste, la cosecha será más corta de lo habitual debido a los problemas derivados de las heladas durante la pasada primavera.