El parque eólico de Serra de Meda entrará en funcionamiento en la primavera de 2001

Andrés Vellón Graña
ANDRÉS VELLÓN OURENSE

OURENSE

KOPA

El grupo Iberdrola invierte 4.500 millones de pesetas en una infraestructura que generará electricidad para abastecer a 30.000 familias Será el primer parque eólico de la provincia de Ourense y entrará en funcionamiento en la primavera del próximo año 2001. El grupo Iberdrola invertirá alrededor de 4.500 millones de pesetas _unos 27 millones de euros_ para la puesta en marcha de dos grandes conjuntos de aerogeneradores en la Serra de Meda _en Montederramo_, una infraestructura que permitirá crear energía suficiente para abastecer a 30.000 familias. Según las previsiones de la empresa, las obras comenzarán el próximo septiembre, de modo que la energía eólica podrá verterse ya en la red eléctrica dentro de ocho meses. Iberdrola está ultimando el estudio de viabilidad de un segundo parque eólico, ubicado en la Serra do Burgo, entre Chandrexa y Castro Caldelas.

14 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El responsable del grupo energético Iberdrola en la Comunidad gallega, Javier Crooke, confirmaba ayer a este diario que el parque eólico de la Serra de Meda estará en funcionamiento para la primavera del año 2001. Las previsiones apuntan a que el próximo mes de septiembre den comienzo las obras de instalación de los aerogeneradores. Los terrenos de la Serra de Meda acogerán dos subdivisiones que conformarán la totalidad del parque eólico. La primera _denominada Parque Sil_ albergará 36 modernos molinos de viento que transformarán su potencia en energía eléctrica. El segundo _Parque Meda_ tendrá 18 aerogeneradores. Ambas infraestructuras en conjunto serán capaces de generar más de 35 megawatios por hora, o sea, la energía eléctrica suficiente para abastecer el consumo de 30.000 familias. Energías limpias El responsable de la empresa en Galicia, Javier Crooke, pone de manifiesto una decidida apuesta por las fuentes eólicas de energía. Los motivos son de orden ecológico, ya que el aprovechamiento de la fuerza del viento para poner en marcha televisores o redes de iluminación _entre otros usos cotidianos_ evita las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, paliando cualquier tipo de impacto ecológico. Para ejecutar el proyecto, Iberdrola realizará una inversión de 4.500 millones.