Una provincia en peligro de extinción

Andrés Vellón Graña
ANDRÉS VELLÓN OURENSE

OURENSE

Los datos oficiales constatan que Ourense ha perdido algo más de 90.000 habitantes en el transcurso de tan sólo veinte años La provincia de Ourense se queda vacía a una velocidad de vértigo. Los fríos datos estadísticos se vuelven todavía más gélidos cuando se trata de analizar la espiral de descenso poblacional en la que ha entrado este territorio. Las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), dictan que en apenas 20 años _desde 1980_ la provincia se ha quedado sin 90.000 habitantes, pasando de 430.000 residentes a los poco más de 338.000 de hoy en día.

20 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Pero el problema no se queda ahí. Según las proyecciones de población realizadas por los responsables del INE, en el año 2005 Ourense habrá perdido 100.000 habitantes, siempre tomando como referencia 1980. La baja natalidad y la emigración son los cánceres de la Galicia interior. Los datos son incontestables. Según las cifras facilitadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la provincia de Ourense alberga hoy en día a poco más de 338.000 residentes, de los que alrededor de 107.000 viven en la capital. Hace veinte años, en 1980, la población ourensana contaba con alrededor de 90.000 censados más. Según las estimaciones del INE, basadas en estudios sociológicos, la situación va a seguir empeorando en el transcurso de los próximos años. En concreto, en 2005 vivirán en Ourense 329.000 personas, 100.000 menos que en 1980. Pero, como casi siempre, hasta un fenómeno doloroso como la despoblación de un territorio tiene su explicación científica. Poco o nada juega el azar en el vaciado que sufre Ourense. El origen de la sangría poblacional en la provincia tiene tres causas fundamentales. Así lo considera el profesor de Antropología del campus de Ourense Fidalgo Santa Mariña que, como factor más importante, subraya el cambio de valores tradicionales en las familias por otros «que trouxeron os novos tempos» y que, por diversas cuestiones, han provocado la baja natalidad. Santa Mariña explica, además, que Ourense se está viendo muy perjudicado por la emigración de los jóvenes a los núcleos urbanos de fuera de la provincia, sobre todo a la ciudad de Vigo, y por la tendencia generalizada entre la juventud de demorarse para formar su propia familia, algo que también incide en los bajos baremos de natalidad.