San Francisco Blanco de Tameirón

A.C.V. O BARCO

OURENSE

XABIER NOVO

LA OTRA RIQUEZA OURENSANA El santo ourensano fue a predicar al Japón, donde murió martirizado a finales del siglo XVI

02 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En Tameirón existe una sola iglesia caracterizada por una gran sencillez arquitectónica, de piedra de cantería, en muy buen estado de conservación y con un tejado a cuatro aguas. Seguramente esta no sea la primitiva capilla en donde recibió el agua bautismal, a finales del siglo XVI, San Francisco Blanco. El templo, situado en el centro del pueblo, está rodeado de un amplio atrio que hasta hace unos 40 ó 50 años se utilizaba como cementerio parroquial. Por su aspecto parece construída en el siglo XVIII. De una sola nave y un pequeño crucero, la iglesia tiene un solo altar _si bien llegó a tener hasta tres_ donde se custodia un retablo mayor del siglo XVIII presidido por la escultura de San Francisco Blanco crucificado y otras imágenes como las de la Virgen, San José o San Antonio. Otros objetos de cierto valor que se guardan allí son: un cáliz y un relicario de San Francisco Blanco del siglo XVIII, un copón de plata del XVII y una custodia del siglo XIX. Al lado del altar, a mano derecha, hay una pila bautismal románica, quizás del siglo X, con un ara romana como pie de la misma. San Francisco Blanco inició sus estudios en el colegio de la Compañía de Jesús en Monterrei y en el convento de San Francisco de Salamanca. Hizo el noviciado en Villalpando _Zamora_ y se ordenó franciscano en la Casa Mayor de la Orden en Salamanca. Tras una corta estancia en Pontevedra marchó hasta Méjico, Filipinas y en el año 1596 llegó a Japón. Allí fue perseguido, encarcelado y crucificado en el monte Nagasaki, siendo ejecutado el día 5 de febrero de 1597. El 19 de julio de 1627, y por decreto del Papa Urbano VIII, fue proclamado beato. La calavera de este santo ourensano, desde principios del XVII, se guarda y se le rinde culto en la capilla de San Francisco Blanco en el pueblo valdeorrés de Outarelo.