Coherencia y compromiso

OPINIÓN

El papa León XIV acaba de presentar su encíclica.
El papa León XIV acaba de presentar su encíclica. DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

Desde mi personal punto de vista, lo mejor de la presentación este lunes de la encíclica que León XIV acaba de publicar sobre inteligencia artificial fueron las palabras del canadiense Christopher Olah, el casi desconocido cofundador de Anthropic. Busquen el vídeo de la presentación en internet y escuchen su intervención, no llega a siete minutos. Es más, me atrevo a decir que su simple presencia en el acto ya era en sí misma un hecho de la máxima relevancia.

Recordemos que esta empresa fue fundada en el 2021 por siete exempleados de OpenAI preocupados por la falta de prudencia en el desarrollo de modelos avanzados de IA. En febrero del 2026 ya estaba valoraba en 380.000 millones de dólares. Son los creadores de Claude, probablemente la IA más potente que existe ahora mismo.

¿Qué fue lo que llamó la atención de las palabras de este tecnólogo con cara de niño? Todo, pero especialmente una verdad de Perogrullo sobre la que muchos no quieren ni oír hablar: «Todos los laboratorios de inteligencia artificial de vanguardia —incluido Anthropic— operan dentro de un conjunto de incentivos y restricciones que a veces pueden entrar en conflicto con hacer lo correcto. La presión por mantenerse comercialmente viables y permanecer en la vanguardia de la investigación. La presión geopolítica. Y las presiones más antiguas y simples del orgullo y la ambición». Para añadir: «Necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos no puedan doblegar».