La vida en un Teherán bombardeado

José María Paz Gago AL HILO

OPINIÓN

Mujeres en Teherán llorando la muerte de su líder
Mujeres en Teherán llorando la muerte de su líder ABEDIN TAHERKENAREH | EFE

10 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

M. N. A. es una brillante profesora de la Universidad Shahid Beheshti de Teherán, de grandes ojos verdes tras una mirada tímida, siempre reservada, que no logra ocultar su extraordinaria inteligencia. Doctora en literatura francesa por la Universidad de la Sorbona, es estudiosa de una de las culturas más antiguas del planeta, la suya propia: la cultura persa. En diciembre pasado publicaba un interesante artículo sobre el vestido en el Imperio Aqueménida y su impacto en la moda contemporánea iraní, en el número de la revista Episteme sobre moda coordinado por mí.

 Al comienzo de la guerra desencadenada unilateralmente por Donald Trump el pasado 28 de febrero perdí contacto con ella, pues en el país solo funciona internet nacional. Por azar, hace tres días que esta colega muy respetada pudo conectarse y desde entonces hemos hablado largamente, cuando el ruido ensordecedor de los bombarderos o el estruendo de los misiles no lo impide.

«Es como un seísmo interminable —me dice, muy afectada—. No puedes imaginarlo, hubo una explosión al lado de mi casa, la onda expansiva me hizo saltar… aviones de combate vuelan muy bajo, todavía están ahí, dan vueltas continuamente».

Como sus conciudadanos, está aterrorizada ante los bombardeos indiscriminados que, lejos tener objetivos militares, destruyen edificios residenciales como el suyo, escuelas, puentes, hospitales, plantas petrolíferas, instalaciones energéticas… ¡hasta la sede del Instituto Pasteur y las universidades! También los espacios de libertad que se mantenían al margen del régimen de los ayatolás: los templos de la ciencia y la cultura, están siendo laminados. Por su indignación compruebo que el asesinato de 165 niñas en una escuela del sur del país es una profunda herida en el corazón de los iraníes, un crimen de guerra y de lesa humanidad imperdonable. Entre sollozos —«desde hace un mes no dejo de llorar»— me cuenta el horror del pasado viernes cuando fue atacada la Universidad Sharif, cuya Facultad de Inteligencia Artificial fue reducida a cenizas.

Donald Trump amenazó con devolver a la edad de piedra a los iraníes. Él quiere destruir una civilización milenaria, por puro capricho infantil, sin ninguna razón de peso. Después de las protestas del pasado año, y pese a la represión del régimen, una sociedad civil dinámica y pujante había comenzado a vivir en libertad, al margen de un poder en decadencia. Todo eso ha sido dinamitado por las agresiones y bravuconadas de Trump, en su seguidismo a Netanyahu, dejando todo el poder en manos de la guardia revolucionaria. Pese a la pesadilla mortífera que sufren, los iraníes no pierden el sentido del humor y M. N. A. me cuenta un meme divulgado por sus redes: «La civilización que inventó el álgebra está actualmente en guerra con la que inventó la hamburguesa». Ellos resisten heroicamente y las clases de las universidades continúan impartiéndose online.

 Para Trump, la guerra es un videojuego, no sabe que hay seres humanos sufriendo esta barbarie irracional. «Me quiero morir», son las últimas palabras que pronuncia mi amiga, antes de que un sonido atronador interrumpa nuestra comunicación.