«Ser estudiante es un desafío digno de 'Los Juegos del Hambre'»

OPINIÓN

Alumnos de bachillerato en una manifestación sobre las pruebas de acceso a la universidad.
Alumnos de bachillerato en una manifestación sobre las pruebas de acceso a la universidad. Edu Botella

23 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La brecha de empatía en las aulas

Ser estudiante hoy en día es un desafío digno de Los Juegos del Hambre. Siempre se ha culpado al estudiante de su poca educación, su poca madurez y su nulo interés en las materias, sin tener en cuenta los fallos del sistema. Pero no todo es blanco o negro. Los docentes se escudan tras frases que señalan a los alumnos de forma despectiva, alardean de sus capacidades como profesores y se atribuyen el poder de colocarse en la cúspide de la pirámide como jefes de un lugar en el que, realmente, todos son lo mismo: personas.

Es cierto que el respeto ya no es lo que era antes, igual que los móviles ya no tienen tapa. Las generaciones cambian, pero el sistema educativo aún se rige por normas establecidas hace tiempo. Eso es lo que hace chocar a estudiantes y profesores. Adolescentes reducidos a un código de barras en la PAU, profesores sin vocación y entidades sin capacidad de acción. Como estudiante es desesperante presenciar día a día cómo las clases ya no funcionan, cómo las personas tienen menos empatía y cómo se nos trata como ganado. Los institutos se han convertido en lugares claustrofóbicos y desesperantes y los adultos hacen oídos sordos ante las opiniones de los escolares.

Siempre nos toca a nosotros comprender las acciones de los educadores, mientras ellos descansan en sus casas frente a una lista innumerable de suspensos, fruto de la «dejadez del alumnado», aunque todos sabemos que, en la mayoría de los casos, quienes muestran más desinterés son ellos mismos. Paula Rama García. A Coruña.

Vivienda en Lugo

Lugo debate qué hacer con su antigua estación de autobuses. Una ciudad con un problema de vivienda como no se recuerda en décadas y los representantes de los ciudadanos no saben qué hacer con un solar inmenso y bien comunicado. Se leen titulares como la «gran plaza». No se puede entender tanta simpleza: hagan vivienda asequible. Tenemos aceras que son como plazas, tenemos zonas de paseo y carril bici, toda la ciudad está peatonalizada... pero nos falta vivienda, porque la que hay, tanto en venta como en alquiler, en la mayoría de los casos no se puede llegar a pagar. Antonia Rodil.

Accesibilidad

Llevo 26 años en silla de ruedas y quiero solidarizarme con la madre de Ferrol que relataba en La Voz sus problemas para llevar a su hijo al colegio. Sé lo mal que se pasa, tanto física como psicológicamente, al encontrarte sin accesibilidad en las calles, obras, aceras rotas o coches aparcados en las mismas. Esta madre coraje no está sola. Me acuerdo de lo que sufría mi madre para subirme y bajarme los bordillos, muchas veces tenía que ir por la carretera porque por la acera era imposible. Por favor, que esta mujer tenga la posibilidad de llevar tranquila a su hijo al colegio y poder pasear sin problemas. Lucía P.