Derecho a la verdad

Coral Rodríguez Fouz SOBRINA DE HUMBERTO FOUZ ESCOBERO, VÍCTIMA DE ETA

OPINIÓN

Fernando Quiroga Veiga, Jorge García Carneiro y Humberto Fouz Escobero cruzaron la frontera de Irún a Biarritz el 24 de marzo de 1973 para ver «El último tango en París», película prohibida en España.
Fernando Quiroga Veiga, Jorge García Carneiro y Humberto Fouz Escobero cruzaron la frontera de Irún a Biarritz el 24 de marzo de 1973 para ver «El último tango en París», película prohibida en España.

17 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace unas semanas, la portavoz de EH Bildu en el Congreso de los Diputados, Mertxe Aizpurua, reclamó al Gobierno la desclasificación de documentos relacionados con el 3 de marzo de 1976 en Vitoria, con los sanfermines de 1978, con Mikel Zabalza, con Naparra y con los GAL. No sorprende que no incluyera en la lista a Eduardo Moreno Bergaretxe (Pertur), desaparecido el 27 de julio de 1976. Vino a reconocer, una vez más, que saben que fue víctima de sus propios compañeros de ETA.

En el pleno del Congreso de los Diputados del pasado 25 de febrero Mertxe Aizpurua afirmó rotundamente que «las familias y la sociedad vasca tenemos derecho a conocer la verdad». Le damos la bienvenida a la lucha por el derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación. Bienvenida a una lucha con la que algunos llevamos comprometidos toda la vida. Pero le pedimos que no se quede ahí. Que sea coherente y defienda con la misma firmeza el derecho a conocer la verdad de las familias de las víctimas del terrorismo etarra. Sabe que hay más de trescientos asesinatos de ETA sin resolver. Más de trescientas familias que desconocen quién o quiénes fueron sus victimarios.

En este 53 aniversario de la desaparición a manos de ETA de mi tío Humberto Fouz Escobero (29 años) y sus amigos Fernando Quiroga Veiga (25 años) y Jorge García Carneiro (23 años) exigimos a la portavoz de EH Bildu, a todos los dirigentes y militantes de Sortu y, en especial, a todos aquellos que formaron parte de ETA, que desclasifiquen toda la documentación e información sobre la banda terrorista a la que dieron aliento, a la que apoyaron sin fisuras durante décadas (sobre todo, en democracia) y de la que muchos formaron parte. Les exigimos, una vez más, que digan la verdad, que colaboren en el esclarecimiento de todos los casos no resueltos. Entre ellos el secuestro, tortura, asesinato y desaparición de Humberto, de Fernando y de Jorge el 24 de marzo de 1973. Estará de acuerdo en que las familias de las víctimas de ETA también tenemos derecho a conocer la verdad.

Ese derecho a la verdad debe incluir el conocimiento de lo que hicieron con los cuerpos de nuestros seres queridos asesinados. Por ello, les exigimos que, además de apoyar la legítima búsqueda en las cunetas españolas de los desaparecidos durante la Guerra Civil y la dictadura franquista, apoyen con la misma determinación la igualmente legítima búsqueda en los caseríos y en los bosques vascofranceses de los desaparecidos a manos de la banda terrorista ETA.

Si, de paso, dejan de ensalzar a los terroristas cuando fallecen o salen de la cárcel —resulta difícil olvidar el sentido homenaje público que Arnaldo Otegi dedicó hace apenas tres meses a Peixoto, uno de los etarras que podría haber aclarado dónde se deshicieron de los cuerpos de Humberto, Fernando y Jorge—, y, si, sobre todo, tienen la decencia de reconocer que lo que hicieron estuvo mal, habrán aprobado primero de democracia, de ética, de memoria limpia.