Nieve en Kamchatka

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

Imagen del Ministerio de Emergencias de Rusia tras la fuerte nevada en Kamchatka
Imagen del Ministerio de Emergencias de Rusia tras la fuerte nevada en Kamchatka RUSSIAN MINISTRY OF EMERGENCIES FOR KAMCHATKA KRAI HANDOUT | EFE

25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Niños deslizándose en trineo por la ciudad, bajando por pendientes de nieve de varios pisos de altura. Una inmensa ola blanca con textura de merengue que amenaza con devorar edificios enteros. Coches que parecen sepultados bajo un alud en plena vía urbana. La realidad puede superar a la ficción, pero la ficción ya es capaz de corregirla, enmendarla, retocarla y moldearla para crear una nueva verdad más llamativa e impactante, para inventar mundos que no existen. Es enero y nieva, aquí y en Kamchatka, más congelada que nunca esta semana después de sufrir una nevada histórica. Que los ciudadanos de esta península rusa, vecina de Estados Unidos, tuvieron que cavar túneles en la espesura para poder salir de sus casas es real. Que la nieve llegó a tapiar plantas bajas también lo es. Lo que nunca fue auténtico fueron las imágenes y vídeos fantasiosos del apocalipsis que la inteligencia artificial imaginó y que las redes sociales difundieron por todo el planeta en unas horas. Todos precedidos por un engaño que afirmaba: «No es IA». Sí lo era. Una nueva llamada para entrenar el escepticismo y la desconfianza.