Fran Rivera, ese politólogo

OPINIÓN

06 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Lo explica muy bien el ensayista, filósofo y pedagogo José Antonio Marina: todo el mundo tiene derecho a dar su opinión, pero no todas las opiniones son respetables. Y desde luego poco respetable es la que ha dado el pasado fin de semana Fran Rivera, que erigido en politólogo, se vino arriba con la euforia de lo que él ya considera la libertad para Venezuela y dio un paso más. El extorero, que ahora dedica su vida a tocar la guitarra y a colaborar en programas de televisión, animó desde sus redes sociales a que el presidente Trump no «se quede ahí» y continúe su labor en España: «Mire para acá, que aquí hay cosas que huelen a chamusquina. Hay muchos con una cara muy rara, que huelen a chamusquina. Trump, gracias y enhorabuena». Fran Rivera se suma ahora a los salvapatrias que en la desinformación (o la no información) encuentran la oportunidad de subirse al estrado en el Senado de los Famosos para dar una clase de geopolítica mientras salen a correr por la mañana o mientras se toman la cervecita. No ha sido el único, también su hermano, Kiko Rivera, ha salido a manifestar su apoyo al igual que Ana Obregón o Aurah Ruiz, que le ha pedido a Trump que se dé una vueltita por España. Son un ramillete de prodigiosa inteligencia, de esa que en la ignorancia se arroga siempre el poder y la ganancia. Mejor que sigan tocando la guitarra.