Dime de qué lema de campaña presumes y te diré de lo que careces. El de Vox en Extremadura consta de dos palabras, «Sentido común». El director de márketing se habrá quedado a gusto. Él dirá que se limitó a cumplir con su trabajo. Hablando de trabajo, he aquí a su esforzado jefe abriendo los brazos como para rodear y acaso «desinfectar» toda la ciudad de Mérida, poniendo cara como de haber cruzado su mirada con la de Pedro Sánchez. Sentido común, el amigo confeso de Donald Trump, el amigo confeso de Javier Milei, el amigo confeso de Jair Bolsonaro. El jefe de todo esto, y todo esto incluye a su rama juvenil Revuelta, de apellido Irregularidades. Y todo esto incluye a su último responsable de redes sociales, denunciado por acosar sexualmente a un militante cuando este tenía 16 años. La verdad es que sí, que es ver a Santiago Abascal hacerse el sueco y preguntarse cómo se dirá sentido común en créditos de Viktor Orbán, o sea, en húngaro.