El sapo que no debe tragarse Feijoo

Fernando Hidalgo Urizar
fernando Hidalgo EL DERBI

OPINIÓN

MORELL | EFE

29 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Una encuesta de GAD3 para Abc y Las Provincias revela que un 61 % de las personas que votaron a Mazón en su día hoy quieren que dimita inmediatamente. Si sumamos a todos los posibles votantes pertenecientes a todos los partidos, alcanzamos el 75 %. En realidad, solo un 20 % de simpatizantes del PP ve con buenos ojos la continuidad del todavía presidente de la Generalitat valenciana. La contundencia de los resultados de este estudio no deja lugar a la duda. A Mazón no le quiere la ciudadanía, que ve en él al gran responsable del desastre del operativo de la dana, que dejó más de doscientos muertos.

Mazón, sin embargo, se aferra al puesto con una energía que ya hubieran querido los valencianos que la hubiese desplegado durante las horas en las que la zona fue devastada por las torrenciales lluvias. Escuchar a Mazón defenderse es como escuchar a un cadáver. Sus argumentos no convencen a nadie desde el principio y su estrategia de fiarlo todo a la recuperación no le está valiendo de nada. Si no le ponen pronto remedio, arrastrará al PP a un desastre electoral mayúsculo.

Pero perder peso en Valencia no es la única consecuencia que para los populares tiene la pertinaz resistencia de Mazón. El asunto está achicharrando a Feijoo, quien ya tiene bastante con la permanente oposición a la que le somete Ayuso. El sapo que se está tragando en Valencia el líder de la oposición es de tal calibre que empequeñece su figura como posible alternativa a presidente del Gobierno de España. No es que la situación sea fácil. De hecho, es más bien diabólica, pero que Feijoo haya decidido aguantar hasta ahora la figura del presidente valenciano no le ha otorgado ningún rédito, sino todo lo contrario.

Núñez Feijoo necesita dar un golpe de timón, tomar decisiones contundentes que reivindiquen su liderazgo y la coherencia con su propio discurso cuando se trata de pedir dimisiones del adversario político. Si bien es cierto que apartar a Mazón es un asunto complejo, sobre todo si el propio Mazón se niega, no hacerlo significa asumir cierta incapacidad para gobernar su propio partido. El PP debería dejar claro a toda la ciudadanía que personajes con la mochila que arrastra Mazón no tienen cabida entre sus filas. Feijoo presume de que si algo le caracteriza a él y a su partido es la capacidad de gestión y lo que sucedió en Valencia con la dana es precisamente un ejemplo de todo lo contrario al buen hacer.

Feijoo, que como decía antes, ya tiene bastante con las continuas deslealtades de Ayuso, no debería seguir cociéndose en la salsa valenciana ni un minuto más. La encuesta de GAD3 le da toda la legitimación para afrontar de una vez por todas esta situación. Aunque ya llegaría tarde, todavía está a tiempo de demostrar que, efectivamente, es un gran gestor y que en su equipo no caben personajes que han acreditado una insolvencia macabra en un asunto que acabó con la vida de 229 personas.

Se le acaba el tiempo. Cualquier solución siempre será mejor que apoyar a un cadáver andante.