El desafío de los grandes

Carlos G. Reigosa
Carlos G. Reigosa QUERIDO MUNDO

OPINIÓN

SERGEY BOBYLEV / SPUTNIK / KREMLIN POOL / POOL | EFE

El pasado 2 de septiembre, la China de Xi Jinping hizo una exhibición de su potencia militar ante el mundo. Flanqueado por el presidente ruso, Vladimir Putin, y por el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, el mandatario del gigante asiático se erigió en el contrapeso de Estados Unidos y lanzó un mensaje global: «Hoy la humanidad vuelve a enfrentarse a la disyuntiva entre la guerra y la paz, el diálogo o la confrontación, el beneficio compartido o el juego de sumar cero».

En estas circunstancias, el presidente Donald Trump acusó a Xi Jinping de conspirar contra Estados Unidos. Mientras tanto, Putin parece haber enfriado la hipótesis de una nueva cita con el mandatario norteamericano.

Por su parte, Rusia y Corea del Norte han culminado un año de acercamiento estratégico. En junio del 2024 sus dirigentes ya habían sellado un acuerdo de asociación que incluye un tratado de defensa mutua en caso de agresión, y también habían acordado el envío de soldados y material militar norcoreano para ayudarle a Putin en la guerra de Ucrania.

En este sentido, Corea del Norte se ha comprometido en ayudar al presidente ruso «en todo lo que necesite» en el frente ucraniano. Quince mil soldados norcoreanos se han desplazado allí desde octubre del año pasado y unos 2.000 han muerto en los combates.

Por su parte, el Kremlin ha desafiado a Zelenski a mantener un encuentro en Moscú. Kiev, que ha calificado la propuesta de «inaceptable», ha pedido opciones «serias», todavía no concretadas. Todo ello en el seno de un conflicto aún sin visos de resolverse.