Los vientos de la caja de Pandora
OPINIÓN
La desobediencia a ciertas convenciones comúnmente aceptadas siempre ha estado mal vista y castigada por la sociedad. Llenas están la mitología y las religiones de ejemplos de quienes miraron donde no debían, aun a riesgo de convertirse en estatua de sal. Esa Eva que se atrevió a coger la fruta del árbol prohibido o esa Pandora que ignoró la prohibición de abrir la caja que como ajuar le había entregado Zeus con la condición de que permaneciera cerrada. Una es señalada por traer el pecado a la humanidad y otra por castigarnos con los vientos del mal. Pero detrás de la fruta prohibida estaba el árbol del conocimiento y en el fondo de la caja de Pandora, con esos vientos, la esperanza.
Las políticas europeas de despliegue de las renovables tienen por finalidad proteger la salud. La energía eólica, dentro de las renovables, ocupa un lugar central en la búsqueda de la neutralidad climática que pasa por minorar la dependencia de los combustibles fósiles y reducir la emisión de los gases de efecto invernadero.
Repensar algunas convenciones preestablecidas puede ser imprescindible para avanzar porque la realidad es más compleja que una caja cerrada o una manzana pecaminosa.
En una sociedad concienciada acerca de la importancia del medio ambiente por su repercusión directa en la salud humana, es esencial la transición hacia una energía limpia y una economía descarbonizada que minore el impacto en el planeta de la actividad industrial y humana.
No es real la opción de no comer la fruta o no abrir la caja. No estamos ante la dicotomía entre medio ambiente y actividad económica. El planeta y la propia vida humana requieren desarrollar las condiciones en que la industria y la economía y la propia actividad humana no impacten negativamente en la salud. Y en ese escenario las energías renovables, entre ellas la eólica, forman parte esencial de las vías de minoración de las emisiones de CO2 y descarbonización, dirigidas directamente a la protección de la salud y la vida humana.
El despliegue de las energías renovables viene exigido para el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo Internacional del Clima de París y el Pacto Verde Europeo, de ahí el interés público superior que concurre en el fomento y desarrollo de la eólica.
Y de ahí el fracaso que para todos supone la no convalidación en el Congreso del Real Decreto Ley que había suspendido los plazos para la puesta en funcionamiento y explotación de los proyectos eólicos afectados masivamente por procedimientos judiciales.
A la generación EGB nos acercó al mito griego aquella joya que fue nuestro libro Senda de iniciación a la lectura. Nos descubrió a Lorca y a la curiosa Pandora que rompía reglas y dejaba salir los vientos de su caja. Pese a las dificultades, miremos más allá, ejerzamos de Pandora y veamos el fondo de la caja. Porque detrás del viento hay esperanza.