«Pregunten a los médicos de familia por lo que necesitan y déjense de absurdos»

OPINIÓN

23 abr 2025 . Actualizado a las 18:25 h.

Un papa sencillo

El fallecimiento del papa Francisco ha generado muestras de sentimiento por parte no solo de católicos, también de personas que se declaran agnósticas o no creyentes. El motivo no es otro que la gran humanidad y sencillez demostradas por este pontífice, comprometido con las causas de los más desvalidos y menesterosos, así como con las víctimas de los conflictos bélicos. Sin embargo, también hay voces discordantes que lo califican de «papa comunista». Existen grupos que quieren instrumentalizar su carisma tolerante y acogedor, hasta el punto de interpretar su actitud como un acercamiento a una ideología de izquierdas, algo fuera de lugar. No podemos confundir el ejemplo paternal del Santo Padre con la doctrina general de la Iglesia, en la que cobra gran importancia el derecho a la vida y la libertad religiosa. Esperemos que el sucesor de Francisco siga su estela y consiga que los poderosos del mundo se pongan de acuerdo para poner fin a las terribles guerras que nos asolan. Adolfo Costas Gascón. Pontevedra.

Francisco bien, pero no visitó Santiago

Este papa tuvo buenas cosas, pero no visitó una de las tres capitales de su religión en todo el mundo como es Santiago de Compostela. Lino Mon. Santiago.

El piso de alquiler más barato, 600 euros

«Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación». Es un extracto del artículo 47 de la Constitución.

Ahora, la realidad: 600 euros el piso más barato, de dos habitaciones, en A Coruña; 500 euros en su área de influencia. Un joven que no se puede independizar, una pareja que se replantea tener hijos porque no tiene dónde meterlos, una familia que termina su contrato de alquiler y no sabe dónde podrá vivir si su casero les rescinde el contrato… Somos gente preocupada, frustrada e impotente. Lo mínimo es tener un techo donde estar, mínimamente cómodo.

A veces paso por barrios donde en su momento se hicieron urbanizaciones enteras de viviendas sociales y me digo: no me extraña que haya gente que vote a partidos de extrema derecha hoy en día; es un error, pero una tentación al fin y al cabo. Mientras tanto, nuestro Gobierno autonómico no da facilidades para que A Coruña tenga su mercado inmobiliario como tensionado. Joaquín Mosquera. A Coruña.

Cirugía menor en atención primaria

Leo con asombro la noticia publicada sobre la aprobación de un «plan de cirugía menor de atención primaria del Sergas». Tras una jornada maratoniana de más de 45 pacientes vistos y llegando a mi casa una hora más tarde de lo que estipula mi jornada laboral, lo primero que hago es reírme. Sí, reírme.

Me río por lo desencaminados que van nuestros políticos. La cirugía menor se lleva haciendo en atención primaria desde hace más de 30 años, no necesitamos ningún plan ni que el conselleiro nos eleve como salvadores de las temidas listas de espera (que es lo único que parece importar).

Se necesita una solución para la sobredemanda que nos ahoga y que nos va a expulsar a todos en busca de un trabajo que no nos mate de ansiedad. Se necesitan más minutos por paciente. Se necesitan auxiliares (como en cualquier consulta en el ámbito hospitalario) que nos ayuden a desvestir y a colocar a nuestros pacientes envejecidos en la camilla. Se necesitan fisioterapeutas para tratar toda la patología osteomuscular que nuestra población padece. Se necesitan nutricionistas que eduquen y guíen a la población hacia la alimentación saludable. Se necesitan psicólogos y trabajadores sociales. Se necesitan tantas cosas.... Pregunten a los médicos de familia por lo que necesitan y déjense de absurdeces sensacionalistas. A. N. (medica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria).

Por unha infancia lectora en Galicia

No Día Internacional do Libro quero reflexionar sobre a capacidade lectora e de comprensión dos nenos e nenas galegos. Aínda que temos programas como Ler Conta Moito, moitas persoas seguen considerando a lectura como algo que se impón, máis que como unha actividade amena. A lectura mellora o vocabulario e a ortografía, abre a mente, esperta a imaxinación e ensínanos a poñernos na pel dos demais (empatía). Por iso é preocupante que o hábito lector non estea tan arraigado como debería a idades temperás. Non abonda con fomentar a lectura dende a escola. As institucións, os medios de comunicación e as familias teñen moito que aportar para que os libros sexan parte natural da infancia. Víctor Serén. A Coruña.