Cañas y barro

OPINIÓN · Exclusivo suscriptores

OLIVIER HOSLET | EFE

En Valencia ya hay dos espacios artificiales. El primero fue la Albufera, cuya conversión en inmensos arrozales exigió constantes aterramientos y una compleja red de acequias y estanques que regulan los cultivos subacuáticos. La epopeya

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