Empresas y lágrimas

enrique gonzález PRESIDENTE DEL INSTITUTO DE CENSORES JURADOS DE CUENTAS DE ESPAÑA (ICJCE) EN GALICIA

OPINIÓN

19 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En el año 2020, en plena pandemia, las 36.000 principales empresas con sede en Galicia perdieron un 70 % de sus beneficios; 16.000 de esas empresas (el 44 %) entraron en pérdidas, dos tercios más que en el 2019. Sin embargo, las compañías gallegas conservaron el 96,3 % de los empleos que tenían el año anterior (366.000 de sus 390.000 trabajadores). Puede buscarse la explicación en el nada despreciable efecto del apoyo público en esos momentos: bonificaciones de la Seguridad Social, ayudas a regulaciones temporales de empleo (ERTE) o créditos por parte del ICO. Pero el comportamiento de las empresas con sede en Galicia manifestó un llamativo rasgo diferencial. En el mismo año 2020, el desempleo generado por el resto de las entidades de la comunidad (grupos no gallegos que operan en Galicia y sector público) triplicó al de nuestras empresas, alcanzando los 180.000 desempleados, un 10 % más que en el 2019, frente al 3,7 % de empleo destruido en las compañías con sede en Galicia, en su inmensa mayoría pequeñas sociedades familiares. 

¿Por qué ese buen comportamiento de las empresas con raíces en Galicia? ¿Por qué son más resistentes a despedir, aunque estén soportando la mayor crisis de los últimos 80 años?

Como auditores y autores del estudio Ganadores y perdedores de la crisis del coronavirus en Galicia podemos constatar números, pero también sensaciones. En este tipo de empresas hay lágrimas antes de despedir y denodados intentos por no hacerlo, poniendo en marcha todos los mecanismos posibles. Es una cultura, una manera de proceder y de entender la actividad empresarial que, una vez más, sucedió en la crisis del 2020. Nosotros estamos en contacto permanente con empresas de toda naturaleza (públicas, privadas, multinacionales, pequeñas, grandes) y vemos en nuestro día a día que el efecto sede es determinante también a la hora de generar y mantener el empleo. El estudio del ICJCE Galicia muestra otra interesante conclusión: en todas las crisis hay empresas que lo pasan mal, pero también hay ganadores, compañías que incluso mejoran sus resultados en los momentos más complicados. Esta dinámica se repitió durante la crisis abierta por la pandemia. Así, en Galicia, en el año 2020, los sectores de productos químicos, supermercados, industria de automoción o sanidad privada aumentaron sus ventas. Es más, hemos detectado que 11.210 compañías (un 31 % del total) aumentaron sus beneficios ese año y que 12.123 incrementaron sus ventas.

Como auditores podemos decirles que nuestro trabajo no solo consiste en verificar y revisar las cuentas de las empresas para dictaminar si reflejan la imagen fiel de su realidad. También acompañamos al empresario que nos elige para ayudarle a mejorar el orden y la gestión de su compañía. Y es muy gratificante hacerlo aquí, en Galicia, donde hemos vuelto a comprobar que disponemos de un tejido empresarial propio, con corazón, raíces y compromiso por el desarrollo de este país.