Lograr cero muertes en las carreteras de la UE para el 2050 es el objetivo de muchas de las acciones que se están implementando en el sector de la automoción, y representa un verdadero desafío. Más aún en momentos como el actual: el pasado mes tuvo los peores datos de los últimos años en cuanto a cifras de mortalidad en carretera, con un total de 131 fallecidos. Destaca especialmente el repunte de víctimas mortales por atropello, que pasaron de cuatro en julio del 2019 a 11 en el mismo mes del 2022. Son números que preocupan y un ejemplo de ello es el proyecto que lleva a cabo la Dirección General de Tráfico para que todos los actores que forman parte del ecosistema de la movilidad puedan estar conectados, mejorando así la seguridad vial.
La plataforma DGT 3.0 es un ejemplo claro de cómo la conducción conectada puede salvar vidas. Y es que cuando te encuentras en una carretera, conocer la situación de la misma puede marcar la diferencia entre tener un siniestro o no. Para lograr esa conectividad entre los distintos usuarios de las vías se están presentando varios desarrollos aplicados a la movilidad, dispositivos que, conectados a través de la DGT 3.0, harán de las carreteras españolas un lugar más seguro. Hablamos de las luces de emergencia V16 IoT, las balizas profesionales V2, los dispositivos de geolocalización de operarios trabajando en la vía y los conos conectados, entre otros. Dispositivos cuyo uso incluso ya se ha probado y cuya implementación supondrá, con total seguridad, una disminución drástica de las cifras de fallecidos en carretera, especialmente de atropellos.
Recientemente, durante la competición ciclista Gran Fondo Ézaro, en Galicia, se realizó la primera prueba de señalización de eventos deportivos con la plataforma DGT 3.0. En el ensayo piloto, el vehículo de apertura de carrera y el de cierre llevaron cada uno un dispositivo V2 geolocalizado, lo que permitió que en todo momento se supiera en qué lugar se encontraba el pelotón ciclista. Además, para notificar a los demás usuarios de la vía sobre el corte en la carretera se usaron conos conectados.
Con estos dispositivos, en un futuro la DGT podrá recopilar y publicar la información de la localización en tiempo real de todos los eventos deportivos (competiciones ciclistas, eventos de atletismo en carretera, ralis, entre otros) que afectan a la circulación y seguridad de los usuarios de las vías del territorio español. Permitiendo realizar un seguimiento de los eventos y ofreciendo información de los cortes de las carreteras en las inmediaciones del circuito para garantizar la seguridad. El usuario podrá saber en qué parte de la vía se está disputando una prueba deportiva y conocer los cortes que se han realizado con motivo de la misma, ya sea para procurar una vía alterna o para conocer hasta cuándo se mantendrá la situación.
Pero también las luces V16, quizás las más conocidas, juegan un papel clave en la mejora de la seguridad vial, especialmente las conectadas. Estas balizas, que permiten a los conductores hacerse visibles a los demás usuarios de las vías sin necesidad de abandonar el habitáculo de sus vehículos, también se conectarán a la DGT 3.0. En caso de un accidente o una avería en carretera, la baliza se conectará con la plataforma para avisar de la situación a los demás conductores y usuarios de la vía, a través de los paneles de información, de los navegadores y de aplicaciones de ayuda al conductor.
Cuando un coche tenga un incidente en la vía, bastará con que el conductor saque la mano por la ventana y coloque su V16 conectada en el techo, para que se active y que todos los vehículos que estén en sus inmediaciones sepan que se encuentra allí, sin necesidad de realizar ningún tipo de llamada, ni de caminar por la calzada para poner un triángulo, corriendo riesgos innecesarios.
Son situaciones que parecen sacadas de una película del futuro, pero que ya están aquí. Son iniciativas tecnológicas que ponen a España a la vanguardia de la conducción conectada y que permitirán a todos los usuarios tener acceso en tiempo real a la información de cualquier eventualidad que se presente en la vía. Así, los conductores podrán conocer con antelación las incidencias que pueden encontrarse en sus desplazamientos, permitiendo tomar decisiones que, sin duda, mejorarán la seguridad vial y nos acercarán al tan anhelado enfoque «Visión Cero».