Acatar y discrepar

nieves lagares MIEMBRO DEL EQUIPO DE INVESTIGACIONES POLÍTICAS DE LA USC

OPINIÓN

Foto de archivo de Chaves y Griñán durante el juicio
Foto de archivo de Chaves y Griñán durante el juicio Raul Caro

31 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La sentencia contra Griñán y Chaves no ha dejado indiferente a nadie, ni a los que han esgrimido el caso de Andalucía como el gran fenómeno de la corrupción socialista, ni a los que han defendido la diferencia frente a otros casos en que los imputados se han beneficiado personalmente de sus acciones.

 Puede que en el barro de la política y la comunicación todo se confunda, y quizás no cabe otra que aceptar que la diferente interpretación de los hechos forma parte de la esencia de la democracia, e incluso la enriquece. Pero también por ello hay que asumir que ninguna de estas interpretaciones es neutra, que todas ellas incorporan nuestros principios, prejuicios y posiciones políticas, incluida esta que hoy escribo.

Y por eso no puedo abordar este tema sin declarar que yo estoy con Chaves y Griñán, que cada vez entiendo menos y tengo menos confianza en la justicia de este país, y que, aunque acato democráticamente las sentencias de los jueces, cada vez discrepo más de ellos y me siento menos representada por sus interpretaciones.