Madre a los 43

Elkin Muñoz DIRECTOR DE IVI VIGO Y A CORUÑA

OPINIÓN

MABEL RODRÍGUEZ

26 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La realidad nos muestra como año tras año se atrasa la edad para ser madre, siendo este factor fundamental para el éxito reproductivo. Desde el punto de vista fisiológico, podemos establecerla entre los 20 y los 30 años, pues a partir de esta edad tanto la cantidad como la calidad de los óvulos empieza a verse afectada.

Este proceso viene genéticamente determinado, lo que hace que haya una gran variabilidad en el comportamiento de los ovarios; así algunas mujeres mantienen intactas sus posibilidades de gestar un hijo sano hasta los tempranos 40, mientras la mayoría perderán esa posibilidad de forma marcada a partir de los 35 años. Los problemas derivados de la edad materna avanzada incluyen los propios del embrión/feto/recién nacido por una parte y por otra, los de la madre en su proceso de adaptación a la gestación. En relación con el embrión, está descrito un mayor riesgo de aborto y de embarazo ectópico, ambos asociados a un defecto del número de cromosomas en el embrión.

Otra alteración poco frecuente es la gestación múltiple espontánea, a lo que se suma un problema relevante como es la posibilidad de gestar un feto con un mayor número de cromosomas, como en el caso del síndrome de Down. Esto afecta con mayor probabilidad conforme avanza la edad materna.