«Los otros» del servicio de urgencias

José Manuel Fandiño COORDINADOR DE URGENCIAS EN EL CHUAC Y PRESIDENTE DE SEMES-GALICIA

OPINIÓN

MABEL RODRÍGUEZ

19 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En enero del presente año el Ministerio de Sanidad elaboró el informe oferta-necesidad de especialistas médicos 2021-2035. En él se indica que hay 6.450 médicos «en la categoría de otros». En ella se encuentran los profesionales dedicados a las urgencias y a las emergencias. Algo más del 10 % del total de los médicos de la red pública.

Yo soy uno de «los otros». «Los otros» atendemos anualmente a 30 millones de pacientes en los servicios de urgencias hospitalarios y realizamos cerca de 6 millones de atenciones por los sistemas de emergencias médicas. En este momento estas cifras han sido sobrepasadas, con un aumento de un 30 % de la demanda, batiendo todos los récords históricos. Somos la principal puerta de entrada para una gran mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país. Una importancia que se ha visto, sin duda, tan multiplicada como tensionada en el contexto de la pandemia por SARS-CoV-2, a cuyos retos hemos dado respuesta, a pesar de las dificultades y los riesgos asociados a esta situación.

«Los otros» conformamos las plantillas de los servicios de urgencias y emergencias de este país, que al no existir especialidad vía mir, se nutren de profesionales que han tenido que hacer otra especialidad para poder ejercer su vocación, ser urgenciólogos, teniéndose que formar luego por sus propios medios, por voluntarismo y compromiso para dar la mejor atención a la población.

En las últimas semanas ha sido noticia, el manifiesto presentado por varias consejerías de sanidad del Estado, urgiendo al Gobierno que tomase «medidas de choque urgentes» entre ellas la creación de la especialidad de medicina de urgencias y emergencias (mue) con tramitación preferente, a poder ser antes de la próxima convocatoria mir.

En este punto algunos todavía se preguntan la necesidad de la especialidad de urgencias pero quizás la pregunta debiera ser la contraria: ¿Por qué no es necesaria en España y en Portugal y sí en el resto de Europa (24 países) y en más de 100 del mundo occidental? ¿Por qué no se tiene en cuenta la petición al Ministerio de Sanidad de 31 sociedades científicas médicas de este país o la de más de 30 organizaciones de pacientes que  manifiestan su respaldo para la creación de la especialidad primaria en medicina de urgencias? ¿Por qué no se crea en el ámbito civil cuando está creada en el ámbito militar de este país desde diciembre del 2015?

Todo lo anteriormente expuesto, no hace más que reforzar la necesidad de una formación reglada, de calidad y uniforme en todo el país de los profesionales de urgencias y emergencias. Solo así se puede garantizar la correcta atención médica que se merece la población. «Los otros» somos parte de la solución del sistema sanitario.