Las paradojas de la tecnología

Juan Manuel Sende JEFE DE SISTEMAS INFORMÁTICOS DE PLEXUS

OPINIÓN

ADIF | EUROPAPRESS

07 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Los avances tecnológicos tienen muchas paradojas, algunas incluso geopolíticas, que no explican cómo es posible que en un mundo hiperconectado Rusia se encuentre en un apagón informativo con el resto de la faz de la Tierra. Y otras, mucho más mundanas y cercanas, como la necesidad de extender la fibra o incluso el 5G a numerosas aldeas y pueblos que siguen sin poder comunicarse en un mundo en el que para acceder a tu dinero, hablar con tu médico de cabecera o hacer cualquier trámite administrativo necesitas conexión a una red. Hace poco leía que más de veinte pueblos de menos de 2.000 habitantes ya contaban con tecnología 5G, ahí es nada, y poco a poco esto seguirá extendiéndose a cada rincón del país. Cierto es que el acelerón tecnológico que hemos sufrido con el covid nos hace todavía más dependientes de una red que a veces no llega y que parece paradójico. No quiero meterme en el porqué, pero sí estoy seguro de que la mayor parte de las compañías son las primeras interesadas en que esto sea así. Quiero decir, no solo los vecinos se sienten huérfanos, y con razón, sino que las entidades financieras y el acceso a los servicios de las administraciones públicas hacen que estos también sean grandes impulsores de que las compañías suministradoras se pongan las pilas a la hora de cablear nuestras aldeas y pueblos, a los que hace bien poco queríamos ir por la desconexión digital que nos proporcionaban. Pero ahora toca combinar el rural y la digitalización, para que todos tengamos acceso al menos a los servicios básicos, disfrutando de la preciosa vida rural pero adaptada a las ventajas y condicionantes del siglo XXI y su transformación digital.