Curar duele

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

15 jun 2022 . Actualizado a las 15:09 h.

Un parto que no salió según lo previsto llevó al doctor Adam Kay a colgar su bata manchada de fluidos corporales y cambiar de profesión para siempre. Médico residente en el ala de obstetricia y ginecología de un hospital público británico, lidiaba con las urgencias a cualquier hora, los turnos maratonianos y la burocracia administrativa cuando decidió decir basta. Necesitaba exorcizar sus demonios y lidiar con el estrés postraumático que le impedía dormir. Kay rebobinó todo lo que había visto y oído entre quirófanos y pasillos y lo puso por escrito en sus memorias, Esto te va a doler: Historias disparatadas de un médico residente. Más tarde, después del éxito editorial, afrontó también la conversión de sus experiencias en una comedia dramática de siete episodios que merece la pena ver en Movistar+.

Entre fórceps y líquido amniótico, la serie recurre al humor negro de marca británica para hablar de cosas muy serias. Aborda, desde el punto de vista del gremio de los facultativos, partos y dolencias ginecológicas con algunas imágenes que pueden resultar explícitas para espectadores sensibles. También cuenta anécdotas de pacientes que piden ayuda en las situaciones más ridículas. Y debajo de todo eso subyace la crítica al sistema, la denuncia de un profesional que se duerme al volante de agotamiento y la confesión de que el error médico existe y es humano.