Llamada a la OTAN

Yashmina Shawki
Yashmina Shawki CUARTO CRECIENTE

OPINIÓN

DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

23 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La neutralidad es una gran estrategia defensiva. Cuando uno se sabe incapaz de defenderse de un potencial agresor o cuando se estima que el coste de vincularse a un bando puede ser muy superior a las posibles ventajas, mantenerse al margen es una gran opción. Por desgracia, la neutralidad no siempre garantiza la seguridad y, en ocasiones, no queda otra que tomar partido para protegerse.

Finlandia y Suecia, tras el remate de la Segunda Guerra Mundial, optaron por mostrarse neutrales y no inclinarse hacia ninguno de los dos bandos enfrentados durante la Guerra Fría, es decir, la OTAN y el Pacto de Varsovia. Pese a tener más afinidad con el bloque occidental y su incorporación a la UE, su equidistancia les protegía de cualquier tentación de invasión por parte de la URSS. Los antecedentes hacían que este país fuera un enemigo a temer y mucho. No en vano, Finlandia, antes Gran Ducado, solo logró independizarse del imperio ruso, aprovechando el caos de la guerra civil de 1917. Pese a la aceptación de esta independencia por parte de los bolcheviques, Stalin nunca vio con buenos ojos que la frontera finlandesa estuviera a tan solo 32 kilómetros de Leningrado y quiso solucionarlo con un acuerdo para intercambiar territorios que fue rechazado por los finlandeses. En 1940, iniciada la Segunda Guerra Mundial, la URSS entró en este país, iniciando la denominada Guerra de Invierno, tras la cual se apoderó del 11 % del territorio finlandés.

En la actualidad, la frontera entre Finlandia y Rusia es de 1.340 kilómetros y la distancia que la separa de San Petersburgo es de 400, lo suficientemente lejos como para que los rusos no se sientan amenazados. Por el contrario, la invasión de Ucrania ha cambiado la percepción sobre la posible contención rusa y las aspiraciones de Putin. La neutralidad ya no parece garantía suficiente y los gobiernos de Estocolmo y Helsinki han decidido solicitar su ingreso en la OTAN.