Cuando me miras

Erika Jaráiz Gulías PROFESORA DEL DEPARTAMENTO DE CIENCIA POLÍTICA Y SOCIOLOGÍA DE LA USC. COORDINADORA DEL MÁSTER EN TECNOLOGÍAS EN MÁRKETING Y COMUNICACIÓN POLÍTICA

OPINIÓN

Alberto Ortega | EUROPAPRESS

06 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Me resulta difícil encontrar sentido a las canciones de C. Tangana, lo siento; pero estoy segura de que al escribir aquello de «cuando me miras así, la cama es un ring» estaba pensando en el Gobierno de España. Y no me cuesta imaginar a Pedro Sánchez con el pecho atravesado por el tallo de una rosa (vean el vídeo) teniendo como telón de fondo las fracturas de su Gobierno, plenamente expuestas en esta crisis de espías y de caballos alados.

No parece que la unidad reine ahora ni en el Gobierno, ni en el PSOE, ni en Unidas Podemos. El PP ha tenido que salvar a Sánchez de una comisión de investigación, punto para Feijoo; y cuanto más débil siga apareciendo la posición de Bolaños, más fuerte morderá el independentismo catalán. Es estrategia pura, o se llama a las cosas por su nombre o se pierde el relato. Y en esto, la semántica de Robles es más firme y más convincente que la de Bolaños. El problema es la dificultad de gobernar cuando la cama es un ring, cuando tus apoyos tienen objetivos enfrentados a los tuyos y tus socios aprovechan la debilidad para exhibir deslealtad.

Ese ha sido siempre el fallo de la izquierda caprichosa, la de la superioridad moral, que cada vez que te mira te mete, como canta C. Tangana, que destroza cada gobierno que toca, porque cree que para singularizarse en la coalición necesita atacar al socio, y por eso está usando la crisis para ocultar y eclipsar el lanzamiento de Yolanda Díaz y dar protagonismo a Belarra.