La comisión de secretos ha muerto

César Casal González
césar casal CORAZONADAS

OPINIÓN

MARISCAL | EFE

01 may 2022 . Actualizado a las 11:02 h.

Meritxell Batet ha cruzado una línea roja. Ha debilitado la democracia española al rebajar la mayoría parlamentaria que elegía a los miembros de la comisión de secretos oficiales, que controla el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el uso de los fondos reservados. Lo ha hecho solo siguiendo órdenes de Pedro Sánchez para que este se mantenga en el poder. No todo vale. La rebaja de la mayoría ha permitido que Bildu, ERC, Junts y la CUP entren en la comisión por primera vez. Podemos decir que la comisión de secretos oficiales ha muerto. Sánchez y Batet han cavado la tumba. No se puede poner el Estado en manos de enemigos del Estado. Es absurdo. Una persona sabia siempre dice que un secreto que se cuenta deja de ser un secreto. Utiliza el símil de los dedos de una mano. Solo se guarda el secreto que no se le sopla a nadie. Si un dedo sabe la confidencia, será cuestión de tiempo que cuatro personas más lo sepan: en seguida los otros dedos de la mano estarán enterados de eso que nadie podía conocer. Si quieres guardar un secreto, no se lo cuentes a nadie. Eso es conocer la naturaleza humana. 

Pues Batet y Sánchez le han abierto la puerta a cuatro fuerzas políticas que no creen en España. Gabriel Rufián será el representante por ERC. ¿Guardará el silencio al que está obligado? Hoy hay mil millones de maneras de filtrar informaciones sin dejar rastro, sobre todo aquellas que más daño le puedan hacer a España y a las fuerzas de seguridad. ERC, que defiende la república, estará en una comisión de secretos oficiales de una monarquía parlamentaria. Sigo. Míriam Nogueras se sentará por Junts, una fuerza que basa todo su discurso en España nos roba. Ahora tendrá delante de sus ojos el uso que se hace de parte del dinero del Estado, el uso más delicado. Albert Botran lo hará por la CUP. Esta presencia ya es de traca. La CUP es un grupo antisistema que no cree en nada. Que solo busca envenenar desde dentro las instituciones. Ahora nos podrán envenenar desde las cloacas del Estado. Y Mertxe Aizpurua, de Bildu, cierra el nuevo póker de figuras. Bildu fue el brazo político de ETA durante años. No tiene sentido que tenga acceso a la información más sensible.

La deriva que está tomando el Gobierno con el acceso de estos cuatro grupos enemigos del Estado a la médula del Estado y con la última victoria parlamentaria a la desesperada solo gracias a Bildu es muy peligrosa.