Feijoo y el efecto Castilla y León

José Luis Úriz Iglesias EX PARLAMENTARIO Y CONCEJAL DE PSN-PSOE

OPINIÓN

PhotogenicClaudia Alba

31 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Las consecuencias de la guerra están siendo duras, subidas en cascada de precios, desde la gasolina al gas, pasando por todo lo referente a la cesta de la compra. Mientras, algunos han aplicado el dicho de «a río revuelto ganancia de pescadores», atacando sin piedad al Gobierno, en un momento en el que lo que se necesitaría sería un gran acuerdo de Estado entre todas las fuerzas políticas para hacer frente a esta situación de emergencia.

No va a ser así. La derecha no ha sido capaz de hacerlo durante la pandemia y mucho menos lo va a hacer ahora. La llegada del moderado Feijoo a la cúspide del PP recuerda otro dicho popular: «Detrás de mí vendrá quien bueno me hará». Más caña contra el Gobierno de izquierdas, abandonar su imagen moderada adoptando otra mucho más parecida a los peores momentos de Aznar, y algo mucho más preocupante: el pacto con Vox en Castilla y León. Queda claro que este hecho va a marcar de una manera definitiva la nueva andadura del PP bajo su mandato.

Las próximas elecciones en Andalucía podrían significar de nuevo un salto al vacío que no se preveía con Casado: la consolidación del pacto estratégico PP-Vox. Si llegan a gobernar, lo harán en coalición, e impondrán serios recortes a los derechos individuales y colectivos alcanzados en los últimos tiempos. La confrontación entre la izquierda y la derecha será más evidente. Nada de políticas de igualdad; una gestión de refugiados selectiva, dando prioridad a los del norte frente al sur; un Estado mucho más débil, con bajada de impuestos, especialmente para los más poderosos, que provocará una disminución de gastos en sanidad, educación y servicios sociales públicos, al más puro estilo de Madrid.